Entre las consideraciones señaladas se destaca la necesidad de: facilitar los programas de apoyo lo antes posible tras la aparición del incidente, realizar sesiones estructuradas de análisis retrospectivo, incitar a que profesionales reconocidos y de prestigio hablen sobre sus errores y sentimientos al respecto y promover la empatía dentro del equipo.
Las estrategias utilizadas se fundamentan en: hablar y escuchar a los profesionales involucrados, organizar y facilitar el debate abierto del error, compartir experiencias con los compañeros, organizar foros y sesiones de discusión confidenciales sobre los errores, promover foros y conferencias sobre las experiencias de las segundas víctimas para aumentar la conciencia y el modo de afrontamiento
La revisión concluye que el apoyo a los profesionales sanitarios involucrados en la existencia de incidentes y eventos adversos debe formar parte de los programas de seguridad de los servicios sanitarios y deben contar con el apoyo de profesionales y directivos. Estos programas deben ser diseñados para proporcionar a corto, medio y largo plazo, el apoyo a todas las víctimas de los eventos adversos.